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Programas

"El Proyecto "1000 promotores de Derechos Humanos" nace de la firme convicción de que es posible construir una sociedad más justa, en la que cada hombre, mujer, niño, niña adolescente o adulto mayor, independientemente de su raza, religión u opción sexual se desarrolle plenamente como persona, y de reconocer el papel de la educación como herramienta fundamental en el cumplimiento de este ideal."

El Proyecto intenta contemplar la necesidad nacional de promover y sensibilizar sobre el contenido y la enseñanza de los Derechos Humanos así como también sobre las garantías nacionales y los sistemas de protección internacional.

Para nosotros la educación en derechos humanos se ocupa, entre otras cosas, de informar sobre los instrumentos internacionales de derechos humanos; su objetivo es dar a conocer a las personas las normas legales que existen, su contenido y categoría jurídica. Pero no se limita a impartir conocimientos sobre derechos humanos. Fundamentalmente trata de cambiar actitudes y comportamientos y desarrollar en las personas nuevas formas de actuar y de pensar que les permitan pasar a la acción y actuar sobre el entorno.

El proyecto está dirigido al más amplio espectro social, docentes, funcionarios públicos, estudiantes, activistas, sociólogos, psicólogos, médicos, políticos, concejales zonales y todos aquellos ciudadanos que deseen fortalecer la convivencia respetuosa y emprender proyectos de interés comunitario.

El objetivo general del mismo es, fortalecer la participación ciudadana, en especial la de las poblaciones más vulneradas, buscando darles instrumentos para participar y hacer escuchar su voz.

Se plantean como objetivos específicos:

  • Capacitar en derechos humanos a docentes, militantes sociales, estudiantes, profesionales jóvenes, concejales y funcionarios públicos.
  • Sensibilizar sobre sus derechos y las formas de incidir en su comunidad a ciudadanos y ciudadanas de todo el país.
  • Identificar situaciones locales de vulnerabilidad en el goce de los derechos humanos.16
  • Participar en la búsqueda colectiva de acciones y soluciones.
  • Desarrollar proyectos en beneficio de la comunidad, en acuerdo con los y las participantes y sus tutores.
  • Hacer conocer a la población y en especial a los grupos más vulnerados, principios, valores y garantías, que hacen de los derechos humanos la base del respeto a la dignidad humana y a la convivencia democrática.

Es un proyecto que apunta a desarrollar un proceso educativo de construcción conjunta, entre los participantes y el equipo de la Dirección, en el que la participación y el compromiso aparecen como factores fundamentales del proceso de enseñanza y de su resultado en la construcción de ciudadanía.


Metodología de trabajo

Primera fase:
Corresponde a un Curso/Taller de formación de capacitadores, en el cual se ofrece una serie de exposiciones y talleres que tratan temáticas sobre nociones generales sobre DDHH y derechos específicos. A través de la metodología de EDH se pretende desarrollar mediante talleres la problematización, el análisis crítico y el despliegue de la valorización de los elementos afectivos.

Segunda fase:
Pretende generar con los y las participantes de la 1ª etapa, un plan de sensibilización dirigido a sus ámbitos de inserción laboral, barrial, sindical, etc., actuando como multiplicadores.

Tercera fase:
Impulsa la ejecución, por parte del grupo de la segunda etapa, de una acción, que actúe de manera positiva transformando el entorno.

Se preten generar que los sujetos, participantes del proyecto, puedan sentirse parte de un grupo; grupo de pertenencia y de referencia, como condición necesaria para el desarrollo de la identidad tanto individual como social; sentirse partícipe de la vida del mismo, en la construcción de acciones que puedan ir generando transformaciones en la realidad de ese grupo y de su entorno. Ir creando en los y las participantes los lugares de co-construcción de ciudadanía, e ir fortaleciendo la participación activa en la vida democrática.

Apostar a la participación y a la democracia a través de un enfoque problematizador y crítico, hace que la EDH priorice la contextualización de sus acciones, en la realidad concreta en que se desarrolla, para mejorar la misma. Es necesario no perder de vista a los actores del proceso, y a los vínculos que ellos mantienen. La confianza, el reconocimiento del otro, la comunicación y el accionar sobre la realidad van generando las condiciones para el "empoderamiento" de las personas enriqueciendo tanto el desarrollo personal como la convivencia democrática.